La escritura del Dios
La escritura del Dios Jorge Luis Borges La cárcel es profunda y de piedra; su forma, la de un hemisferio casi perfecto, si bien el piso (que también es de piedra) es algo menor que [...]
La escritura del Dios Jorge Luis Borges La cárcel es profunda y de piedra; su forma, la de un hemisferio casi perfecto, si bien el piso (que también es de piedra) es algo menor que [...]
Deje de mirarme las tetas, señor Charles Bukowski Big Bart era el tío más salvaje del Oeste. Tenía la pistola más veloz del Oeste, y se había follado mayor variedad de mujeres que cualquier otro tío [...]
El fabricante de ataúdes ¿No vemos cada día ataúdes, del mundo canas de decrepitud? DERZHAVIN Los últimos enseres del fabricante de ataúdes Adrián Prójorov se cargaron sobre el coche fúnebre, y la pareja de rocines [...]
8 reglas para escribir ficción Estas son las 8 reglas para escribir ficción de Kurt Vonnegut: 1. Utiliza el tiempo de un completo desconocido de forma que él o ella no sienta que lo está [...]
El clérigo malvado Cuando el mundo se sumió en la vejez, y la maravilla rehuyó la muerte de los hombres; cuando ciudades grises elevaron hacia cielos velados por el humo torres altas, temibles y feas, [...]
La silla (relato completo) Hace más de cuarenta años crucé la frontera de este país. Hace más de cuarenta años que dejé atrás mi gente, mi casa y mi país. Me bajé del barco con [...]
"El mercader de ámbar rojo" (fragmento) “Pregúntale de dónde es, no me gusta su aspecto, parece un infiel…, vamos, pregúntale…”, el posadero no las tenía todas consigo, pero ante las palabras de su mujer y [...]
UN MEDICO RURAL Franz Kakfa (1883-1924) Estaba muy preocupado; debía emprender un viaje urgente; un enfermo de gravedad me estaba esperando en un pueblo a diez millas de distancia; una violenta tempestad de nieve azotaba [...]
LA CAÍDA DE LA CASA USHER Edgar Allan Poe (1809-1849) Durante todo un día de otoño, triste, oscuro, silencioso, cuando las nubes se cernían bajas y pesadas en el cielo, crucé solo, a caballo, una región [...]
LA CARTA ROBADA Edgar Allan Poe (1809-1849) Nil sapientiae odiosius acumine nimio. Séneca Me hallaba en París en el otoño de 18... Una noche, después de una tarde ventosa, gozaba del doble placer de la [...]