Los autores dicen…

Escribo desde que era un niño y desde hace algunos años, también me dedico a realizar diversas labores de revisión y corrección de textos ajenos. Si ya tenía claro que el de la escritura es un ejercicio solitario y de recompensas lentas, cojas, sordas y hasta ciegas, y para el que se requiere de una pasión y una entereza a prueba de bombas, la labor de la corrección no se presentaba más prometedora en ese sentido.

Pero el tiempo y los autores a quienes edito sus trabajos vinieron a tirar por tierra esa suposición.


Ana González Duque, autora de Leyendas de la Tierra Límite (Los autores dicen)
Ana González Duque, autora de Leyendas de la Tierra Límite

Recientemente tuve la ocasión de acometer la revisión y la edición de la obra Leyendas de la Tierra Límite, de la autora Ana González Duque. Y esto es lo que ella tiene que decir al respecto:

Leyendas de la Tierra Límite (Los autores dicen)Víctor J. Sanz fue el corrector de estilo y ortotipográfico de mi tercera novela “Leyendas de la Tierra Límite: Las Tierras Blancas”. Después de mucho buscar, tres fueron las razones que hicieron que me decidiera por él. Primero, me gusta como escribe. Segundo, es siempre elegante en su trabajo (Más de una vez, al leer sus correcciones consiguió arrancarme una sonrisa y en ningún momento, me sentí “masacrada”, como si me había pasado en ocasiones anteriores). Y tercero, tenía un precio muy razonable, cosa que para un autor independiente es algo a tener en cuenta. El resultado de trabajar con él ha derivado en un montón de proyectos comunes después. Porque es un lujo trabajar con alguien así. En otras palabras, Víctor corregirá también mi cuarta novela. Porque él lo vale“.


No solo es un lujo trabajar sobre un texto como Leyendas de la Tierra Límite, sino también hacerlo con alguien que, como su autora, estructura las historias a la perfección, diseña personajes con gancho y con encanto y se vuelca en el desarrollo de la narración con la sorprendente facilidad y elegancia de los nativos de la literatura.

Pero más allá de lo que puedan decir ella misma o su editor, Ana González Duque no necesita más abogado que los miles de lectores que devoran sus obras.


Los autores dicen…