5 ideas para conseguir un buen inicio en tu novela

Después de un buen título, una buena portada y hasta una buena sinopsis, el autor debe cumplir las promesas que esos tres elementos han hecho en su nombre al lector. Para ello deberá ofrecerle un buen inicio.

Pero para hablar del inicio de una novela, tal vez deberíamos hablar acerca de cuánto dura el inicio de una novela o de su intensidad. Muchos autores me preguntan por una fórmula que les permita fabricar inicios que funcionen para sus novelas. Como casi todo en literatura, esto también tiene una base subjetiva y no responde a fórmulas mágicas, ni siquiera a fórmulas matemáticas, pero sí que podemos hablar de una serie de elementos que pueden contribuir a obtener inicios que realmente funcionen atrapando al lector e incitándolo a seguir leyendo.

Aquí van 5 ideas para conseguir un buen inicio en tu novela:

5 ideas para conseguir un buen inicio en tu novela

  1. Promesa de conflicto. Cuanto antes mostremos al lector un conflicto que afecta de lleno a nuestros personajes, tanto mejor. Incluso cuando ese conflicto no sea el principal, un inicio así puede funcionar muy bien.
  2. Como muestra un botón. Un tipo de inicio que funciona también funciona muy bien es el que contiene la esencia de la obra, de su trasfondo principal. Por ejemplo, presentar al personaje principal ante el gran dilema de fondo al que se va a enfrentar a lo largo de la obra.
  3. Claridad en el mensaje. Conviene evitar los inicios farrogosos que confundan al lector sobre lo que debe esperar de nuestra historia. Es muy importante ser lo más claros posible a la hora de transmitir la esencia del contenido de la obra. Para ello conviene evitar una presentación atropellada o embarullada de los personajes o de los hechos que se van a narrar. Nada irrita más al lector que volver la página sin una base clara que le permita siquiera diferenciar a los personajes.
  4. In media res. Según el género y el tono que el autor pretenda imprimir en su obra, suelen funcionar muy bien los inicios en los que se introduce al lector directamente en mitad de la acción (in media res). Por ejemplo, iniciar la historia con un diálogo bien hecho puede provocar en el lector la sensación de que tiene que ponerse cuanto antes al día sobre lo que acaba de ocurrir y para ello solo hay un camino: seguir leyendo.
  5. Evitar las descripciones largas y detalladas del escenario donde va a tener lugar la primera acción que se va a narrar, porque eso no puede tener mayor protagonismo que la propia acción. También es recomendable evitar en el inicio las descripciones pormenorizadas de los personajes de la primera acción, incluso aunque sean los protagonistas, incluso aunque sea la acción más importante de la novela y alrededor de la que todo lo demás gire.

¿Qué otras ideas te parecen interesantes para tener en cuenta en el diseño de un buen inicio?

Si quieres elegir el tema del próximo artículo de esta serie “5 ideas que…”, deja tu propuesta en un comentario en esta entrada.

Podemos seguir hablando de esto en mi taller de “Inicios y Finales” de la Escuela de Formación de Escritores.


5 ideas para conseguir un buen inicio en tu novela

© Víctor J. Sanz