La crisis es el éxito de los sádicos

La crisis es un estado de conciencia

Más allá de toda explicación económica, es preciso aproximarse a la crisis desde un punto de vista psicológico. Es necesario explicar qué mecanismo lleva a unos cuantos seres humanos a ignorar por completo el sufrimiento y la escasez crónica que sufren la mayoría de sus congéneres, y centrar todas sus acciones en acumular más y más riqueza, siendo precisamente ésta la actitud que genera aquel sufrimiento y aquella escasez. Parece evidente que la crisis es un estado de conciencia, concretamente de ausencia de conciencia.

La crisis es un éxito de los más sádicos. La crisis es un estado de conciencia.
La crisis es el éxito de los más sádicos. La crisis es un estado de conciencia.

La crisis es utilizada por los menos humanos de entre los humanos para amasar fortunas de billetes ajenos, mientras en el otro lado, el resto acumula desgracias propias. La crisis es aprovechada por personas sin escrúpulos para dar rienda suelta a los sueños más codiciosos e inhumanos que quepa imaginar.

La crisis es un estado de conciencia que es capaz de sacar a relucir la peor cara de los más sádicos

No alberguéis esperanza de una reflexión por parte de estos beneficiarios de la crisis, pues la crisis no es sino un estado de conciencia, y no un estado alterado, precisamente. Ellos, los beneficiarios de la crisis, no presentan un comportamiento distinto en tiempos de crisis, es solo que, en tiempos de crisis, su codicia se ve legalizada mediante mecanismos diseñados ex professo y que son defendidos mediante explicaciones y argumentos torticeros que nos venden muy bien y que nosotros compramos mejor aún como nuestra mejor alternativa.

La crisis es una póliza de seguros de vida de casi toda la población cuyo beneficiario es un puñado de sádicos irrespetuosos e irrespetables en cuyas manos hemos puesto una forma legal de matarnos y cobrar la póliza. La crisis es un estado de conciencia, de mala conciencia.

La crisis es un estado de conciencia

Víctor J. Sanz