Taller de escritura creativa en Lenguando

Taller de escritura creativa en Lenguando

Taller de escritura creativa en Lenguando >>

Hola a todos. En noviembre, concretamente el día 15 y 16, nos vamos a Logroño, concretamente al Rioja Forum. ¿A qué?, pues a impartir un taller de escritura creativa en Lenguando, el encuentro de los profesionales de la lengua.

Taller de escritura creativa en Lenguando >>  Hola a todos. En noviembre, concretamente el día 15 y 16, nos vamos a Logroño, concretamente al Rioja Forum. ¿A qué?, pues a impartir un taller de escritura creativa en Lenguando, el encuentro de los profesionales de la lengua.  Taller de escritura creativa en LenguandoSerá un taller para escritores que han perdido, o creen haber perdido, la inspiración. De hecho lleva por título "Caminos de inspiración".  Hablaré de más de 30 formas de recuperar la inspiración perdida. La mayoría son ejercicios sencillos que permiten al escritor lanzar una mirada especial sobre asuntos que normalmente le pasan desapercibidos o a los que no presta la debida atención y que sin duda pueden ser material literario de primera.Será un taller para escritores que han perdido, o creen haber perdido, la inspiración. De hecho lleva por título “Caminos de inspiración”.

Hablaré de más de 30 formas de recuperar la inspiración perdida. La mayoría son ejercicios sencillos que permiten al escritor lanzar una mirada especial sobre asuntos que normalmente le pasan desapercibidos o a los que no presta la debida atención y que sin duda pueden ser material literario de primera.

A veces, cuando un escritor no encuentra el camino para llegar hasta sus mejores letras, piensa que necesita la intervención de alguna divinidad o de alguna musa, y no se da cuenta de que las musas están todas muy ocupadas en casa de los escritores que trabajan en lugar de andar lamentándose.

La inspiración es el resultado de una búsqueda, si el escritor no busca activamente su inspiración, no le va a llegar por arte de magia, ni mucho menos por la “magia” de una o varias sustancias exógenas.

Si estás interesad@ puedes conocer más detalles del taller aquí

Será un placer poder saludarte personalmente en un marco tan especial.

10 caminos de inspiración

10 caminos de inspiración

10 caminos de inspiración para encontrar la idea de tu próximo relato >>

Ya se encuentra disponible la primera entrega de la colección Cuadernos de Escritura Creativa Ya se encuentra disponible la primera entrega de la colección Cuadernos de Escritura Creativa 10 caminos de inspiraciónque tratará cada uno de los aspectos fundamentales de la creación de una novela.    En esta primera entrega, titulada: "10 caminos de inspiración", se hacen 10 propuestas para despertar la inspiración. Se trata de 10 vías de búsqueda de ideas, de 10 ejercicios para excitar y ejercitar la imaginación del escritor, especialmente en aquellos momentos en que se siente acechado por el bloqueo.  El trabajo está basado en el primer capítulo del libro-taller "Tu factoría de historias" y que sirve de libro de texto en los talleres del mismo nombre. Si quieres aprender a escribir novela, puedes saber más de estos talleres aquí.   Este Cuaderno de Escritura Creativa nº 1, "10 caminos de inspiración" incluye el taller de escritura creativa "El elemento disonante", creado para el encuentro de los profesionales de la lengua LENGUANDO en impartido el pasado 8 de junio en Valencia.  "10 caminos de inspiración" está disponible en Amazon al precio de 1,5 euros.que tratará cada uno de los aspectos fundamentales de la creación de una novela.

En esta primera entrega, titulada: “10 caminos de inspiración“, se hacen 10 propuestas para despertar la inspiración. Se trata de 10 vías de búsqueda de ideas, de 10 ejercicios para excitar y ejercitar la imaginación del escritor, especialmente en aquellos momentos en que se siente acechado por el bloqueo.

El trabajo está basado en el primer capítulo del libro-taller “Tu factoría de historias” y que sirve de libro de texto en los talleres del mismo nombre. Si quieres aprender a escribir novela, puedes saber más de estos talleres aquí.

Este Cuaderno de Escritura Creativa nº 1, “10 caminos de inspiración” incluye el taller de escritura creativa “El elemento disonante”, creado para el encuentro de los profesionales de la lengua LENGUANDO en impartido el pasado 8 de junio en Valencia.

10 caminos de inspiración” está disponible en Amazon al precio de 1,5 euros.

En las próximas entregas de Cuadernos de Escritura Creativa se tratará la creación de personajes, el diseño de la trama, la proyección del conflicto narrativo y la elección del narrador, entre otros temas.

Escribir para vender

Escribir para vender. Se equivocan quienes focalizan todos los esfuerzos de los escritores noveles en la idea de que hay que escribir lo que sea y como sea para vender.Soy consciente de que lo que sigue puede no gustar a muchos, pero creo que debo escribir al respecto de esa corriente actual, verdadero vendaval diría yo, de gente que, literalmente, escriben como sea y lo que sea para vender, con tal de vender, y lo hacen literalmente, no confundir, por favor, con “literariamente”, son términos distintos y muy distantes en este ejemplo.

Y no solo existe gente que escribe lo que sea (o les escriben lo que sea) con tal de vender. Ya hemos visto que el título más vendido es el firmado por esa gran literata conocida como Belén Esteban, que incluso ha conseguido que gente a la que nos importa un pimiento lo que haga, terminemos aunque no queramos, hablando de ella. No solo existe este tipo de gente que hacen lo que sea para vender, existe una verdadera legión de personas que piensan que en su interior se esconde un maestro de la literatura al que solo le falta un poco de pulimento y frotar y frotar hasta que salga el genio que llevan dentro. Y frotan y frotan, y no dejan de frotar. Y cuando están en ello, incluso cuando han tirado la toalla, aparece alguien, o se cruzan con alguien, o les asalta alguien en las redes sociales con la bandera de la venta, coreado con cánticos que prometen ventas, escribe lo que sea, que ya lo venderemos. Vende, vende, vende,  escribe y vende parecen decir. Venderás tu libro, prometen.

Vivimos una época en la que proliferan pretendidos genios de la escritura que han sido convencidos de que lo son por gentes que les han metido en la cabeza la idea de que todo lo que se escribe se puede vender, de que todo vale en la escritura si es para vender. 

Creo que fue el gran Jardiel Poncela quien dijo que “cada español tiene al menos una comedia escrita y guardada en el cajón de su mesilla”, pero ¿de verdad que hay tanta gente que cree que esa comedia (valga obra o novela en este contexto) es de primera?, ¿que es publicable?, incluso ¿que es vendible?

Desde luego, cada uno es libre de creer lo que quiera y de dejarse engañar como prefiera, pero aunque fuera cierto que se todo se puede vender, yo me pregunto, ¿para eso se escribe hoy en día?, ¿para vender?, ¿como sea?, ¿a costa de lo que sea? Por supuesto que está bien ingresar algún dinero por el trabajo de crear, no lo pongo en duda, pero si el objetivo primero (por no decir único) es vender el resultado del trabajo, éste estará supeditado a condiciones de partida que limitarán, y no poco, su posible calidad.

No falta quien dice y defiende sin rubor: “la cuestión es vender, aunque la obra no contenga nada de literatura”. Flaco favor hace esta gente al asunto de la escritura, al asunto de la literatura, al asunto, en fin, del arte.

¿Se vende el arte?, sí, sin duda. ¿Deja de ser arte porque se venda?, en absoluto. Pero mucho más allá de la estadística y de la lógica, parece más que evidente que no todas las comedias que “los españoles guardan en sus mesillas” son obras maestras, ni todo lo que se escribe es vendible, ni todo lo que se vende es interesante o útil (no hablemos ya de literatura).

En todo esto, lo peor es que no hay pudor ninguno en mezclar literatura que nació con el objetivo y la aspiración de convertirse (o mantenerse) en arte con escritura que nació con el objetivo de la venta.

El mundo del creador de mundos

Un escritor se puede definir de muchas maneras, por lo que escribe, por cómo lo hace, por lo que lee, por cómo lo imita, por lo que dice, por de quién lo dice, por cómo lo dice…, pero si hay algo que define a un escritor de una forma completa y a la vez sencilla esa es la expresión “creador de mundos”. Pero ¿qué es exactamente un creador de mundos?

Un creador de mundos es alguien capaz de encontrar aspectos desconocidos en mundos sobradamente conocidos por todos. Un creador de mundos es alguien capaz de poner el foco en lo más insignificante de entre lo más destacado y darle significado, relevancia vida propia. Un creador de mundos es alguien capaz de crear y animar un mundo de forma que resulte autónomo e independiente de otros mundos. Habitado por personajes con vidas propias, autónomas e independientes de las personas reales, pero a su vez interdependientes entre sí. 

El mundo del creador de mundos
Obra original de Vladimir Kush

Pero los mundos creados por este creador de mundos solo son independientes del mundo real hasta cierto punto, pues si todo lo que existe sobre la tierra un día desapareciera, los mundos creados a su imagen y semejanza, pues de eso se trata, perderían también todo su sentido, no serían imitación o corrección de nada. Perdida toda referencia, perdida el ánima, esos mundos serían estériles.

El creador de mundos es un imitador del mundo ya creado. Lo analiza, lo interpreta, lo corrige y lo expone desde su prisma, sometiéndolo al análisis, interpretación, y juicio por parte del lector.

El creador de mundos vive en su propio mundo, no aislado, no ajeno a cuanto acontece a su alrededor. Antes al contrario, el creador de mundos está mucho más en contacto con el mundo de lo que cabría pensar por sus costumbres, por sus manías, por sus largas horas de soledad y de trabajo. El creador de mundos está constantemente recreando el mundo que lo rodea, reorganizándolo, corrigiéndolo, exponiéndolo y volviendo a corregirlo.

El creador de mundos tiene un difícil reto en cada mundo que crea, o bien imita fielmente otros mundos creados por otros creadores de mundos, o bien crea un mundo completamente nuevo, esto es, una imitación completamente nueva del viejo mundo en que vivimos. Sujeto a corsés de otros mundos ya creados no ha de albergar esperanzas el creador de mundos de hallar nada nuevo que mostrar a los lectores. Decía D.H. Lawrence que “Un libro que no sea copia de otros libros tiene su construcción propia. Las diferencias con otros libros no son faltas, sino características de ese libro.” En todo mundo creado por cada creador han de encontrarse, por tanto, cosas ignotas, visiones de las regiones más remotas de la mente del creador de mundos. De lo contrario estaremos ante un mundo que nació vacío de toda vida posible.

Dijo Flaubert mientras escribía Madame Bovary: “Es algo delicioso, cuando se escribe, no ser uno mismo, sino circular por toda la creación a la que se alude. Hoy, por ejemplo, hombre y mujer juntos, amante y querida a la vez, me he paseado a caballo por un bosque, en un mediodía de otoño bajo las hojas amarillentas; yo era los caballos, las hojas, el viento, las palabras que se decían y el sol rojo que hacía entrecerrar sus párpados, ahogados de amor.”

Si el creador de mundos ha creado correctamente el mundo, su sello se desvanecerá, su firma difuminará en beneficio de la textura de la historia, de lo vívido del propio mundo creado, donde residirá por siempre su creador, de forma sutil, invisible e intangible, pero omnipresente, omnímodo e omnisciente; quintaesencia en cada rincón del mundo creado.

Los escritores siempre escriben

Un escritor siempre está escribiendo

Un escritor siempre está escribiendo

Un escritor siempre está escribiendo
A diferencia de un pintor, un escritor puede trabajar en cualquier parte. Un escritor siempre está escribiendo.

En algunas profesiones, quizás en casi todas, el profesional solo puede trabajar en determinadas circunstancias, bien porque su trabajo se realiza exclusivamente en un sitio, como ocurre con el gremio de los pintores.

Bien porque su trabajo se realiza sobre determinado objeto, como sería el caso de un mecánico de automóviles o de aviones o, sin ir más lejos, un médico.

Bien porque su trabajo se realiza exclusivamente con unas herramientas o unos útiles determinados, como le ocurre a un agricultor, para quien es harto difícil llevar a cabo su trabajo sin sus herramientas y útiles de labranza.

Bien porque su trabajo se realiza en un momento del día excluyente de otro cualquiera, como le ocurriría a un vigilante nocturno, a un panadero o a un basurero.

Sí que es cierto que un escritor, para realizar su trabajo, maneja herramientas y útiles (a veces muy útiles, como este diccionario inverso), o prefiere ubicarse en determinados lugares y quizás también a determinadas horas, con unas condiciones lumínicas y otras circunstancias específicas, sí, pero ninguna de ellas es imprescindible para desempeñar su oficio.

Un escritor no depende de tener a su alcance o no, una herramienta concreta o unos útiles exclusivos y excluyentes; un escritor no depende tampoco de estar en lugar determinado, ni actuar sobre un objeto en particular. Igualmente, la tarea de un escritor no depende de las manecillas del reloj, ni siquiera depende, como algunos creen, del consumo de ciertas sustancias alucinógenas. Aunque debo decir que esto mismo puede afirmarse de algunos editores sin temor a equivocarse, a la vista de algunos títulos publicados.

El escritor siempre está viendo, viviendo, escribiendo y describiendo una escena, un personaje, un título, una frase o una simple palabra. Aquellos que hayan nacido escritores y que además hayan desarrollado tal condición sabrán a qué me refiero.

El escritor siempre está imaginando una escena, todo a su alrededor es susceptible de ser convertido en literatura, pues ésta reside en todas partes, subyaciendo, esperando a ser descubierta.

Es probable que al hablar con un escritor, éste se muestre distraído a ráfagas, pensativo a fogonazos, iluminado a destellos…, que no sirva de molestia, es su forma de vivir. Cuando no se muestra así es que está escribiendo sólo de forma racional, sin que trasciendan a su rostro todos los procesos que se dan en su interior. Dicho de otra manera, cuando parece que un escritor no está escribiendo, tan solo lo parece.

 

Un escritor siempre está escribiendo

Víctor J. Sanz