El escritor y ensayista Enrique Gallud Jardiel reseña mi último libro «El arte de contar historias».

Os recomiendo encarecidamente que visitéis la página web de Enrique Gallud, donde podréis admirar su obra y todo el material que ha reunido sobre la figura de su abuelo, Enrique Jardiel Poncela.

Reproduzco aquí la reseña. También podéis leerla en la página web de Enrique Gallud.


Víctor J. SanzEl arte de contar historias. El libro del business storytelling, Pie de página, Madrid, 2017, 138 págs. 

Dicen que de todas las lecturas se aprende. Es mentira. Los libros pueden ser un instrumento maravilloso de civilización, pero no en todos los casos. Los hay inanes, vacíos de contenido, repetitivos, prescindibles e incluso nocivos. Por eso da más alegría aún, si cabe, hallar uno francamente útil y esclarecedor como es el presente, un producto de altísima calidad en su género.

Creo firmemente que el arte literario entraña grandes retos. Escribir buenos libros es muy difícil. Pero hay algo más difícil aún: enseñar cómo escribir buenos libros. Aquí se nos dan unas normas y consejos esenciales para construir historias con una finalidad precisa y con una concisión y claridad dignas de loa. No es uno de esos libros en que te explican meramente que debes empezar tu historia por el principio, que es conveniente que haya puntos de giro y que las comas se ponen de tal y tal manera, no. Este ensayo-manual te da las claves para poder imaginar una historia en primer lugar, en qué actitud mental debemos colocarnos para que nuestra historia fluya y sea la adecuada al fin que queremos conseguir.

El subtítulo de la obra —El libro del business storytelling —precisa de una puntualización. Por ‘storytelling’ el autor se refiere a las historias que no pretenden un mero entretenimiento, sino que se emplean con propósitos publicitarios y propagandísticos, entendiendo que no hablamos simplemente de que con tales historias nos vendan un perfume o un coche deportivo, sino que desde los orígenes de la sociedad los hombres nos hemos estado vendiendo unos a otros sistemas políticos, religiosos, éticos y estéticos con estas narraciones. Y aún lo seguimos haciendo constantemente y cada vez con mayor eficacia. Se construye la imagen de algo o alguien con un discurso que apela a las emociones más que a la información y eso determina el triunfo o fracaso de ese algo o alguien en nuestro mundo actual. Se impone, pues, conocer esta nueva (vieja) técnica narrativa con la que convivimos.

El autor nos explica a continuación los discursos emotivos con los que las empresas nos engañan o los países nos manejan. Su descripción de la manipulación política que se nos hace con estas historias nos recuerda los mejores textos satíricos de Michael Moore (Estúpidos hombres blancos o ¿Qué han hecho con mi país, tío?) y su análisis del impacto social de este storytelling está a la altura de los mejores ensayos de anticipación de Alvin Toffler (La tercera ola El shock del futuro).

Los casos que Sanz emplea para ilustrar sus argumentos son impactantes, demoledores, irrefutables… y además tremendamente entretenidos de leer. Su ejemplificación de la diferencia del impacto de un anuncio informativo y de una historia emotiva con el mismo tema es realmente magistral por su concisión y eficacia. La cito:

«Información: La vacuna de la malaria cuesta 2 €.

Historia: María tenía 2 € en el bolsillo y en lugar de tomar un café salvó una vida.»

La tercera parte del libro dos proporciona las técnicas concretas para que elaboremos las historias que precisemos para nuestros fines. En este terreno el autor emplea su experiencia dilatada en el campo de la docencia de la narración y la comunicación escrita, tras años de práctica en estas enseñanzas y varios libros en su haber sobre el tema.

En resumen, un libro de los que hay que guardar durante toda la vida y no prestarlo nunca, porque nos seguirá siendo útil durante toda nuestra trayectoria profesional o creativa.