Merche Martínez es escritora por vocación y por pasión. Y en sus letras se advierten ambas cosas. Actualmente trabajo con ella en el desarrollo de una novela que descansa sobre una idea original tan ingeniosa como atractiva.

Merche Martínez

Foto Merche Martínez _opt«La primera experiencia que tuve con Víctor comenzó cuando terminé de escribir mi primer libro, era un libro genial, bla, bla, bla, y todas esas cosas que solemos decir (al menos yo). Para mi era el libro más increíble del mundo, lo había maquetado, había incluido fotos, le había diseñado una portada… Total, que ya estaba listo, tenía pensado autopublicarlo.

Pasaron unos días y empecé a dudar, las preguntas salían solas: ¿y si no está bien escrito?, ¿estará cada cosa en su sitio?, ¿se me habrá colado alguna falta de ortografía? Eran tantos los “y si” que jugaban en contra que pensé que lo mejor que podía hacer era buscar un corrector. Ahí fue donde llegó la gran pregunta: ¿Y a quién busco?

Desde mi punto de vista, por lo que escribas y por lo que publiques te conocerán y sabrán de ti. Conocí a Víctor Sanz a través de la revista Scribere, esto me llevó a la Escuela de Formación de Escritores, Letras Inquietas y a La Cocina de la Escritura. Me gustó lo que vi y lo que leí, mucho. Después compré uno de sus manuales y ahí fue donde decidí que era justo lo que necesitaba, necesitaba a alguien que lo abarcara todo y además, y muy importante, que lo viera todo, que no se quedara únicamente en la superficie.  Para mí era una necesidad, y lo sigue siendo; quiero decir, la tranquilidad de saber que estoy en buenas manos.

Después de sus correcciones, anotaciones, consejos y sugerencias descubrí que todos esos detalles que parece que no tienen importancia pueden llegar a arruinar un libro; es decir, que me di de morros contra mí misma. No se trata únicamente de las faltas de ortografía, que por supuesto son fundamentales, sino que se trata más bien del conjunto de la obra, de todo lo que implica publicar algo que valga la pena, por cómo está escrito y por lo que puede llegar a transmitir. Víctor Sanz se mete hasta lo más hondo, se implica al máximo para entregar lo mejor, la mejor versión de cualquier proyecto que le puedas llegar proponer.

¿Y por qué estoy segura de lo que digo? Bueno, ahora estamos trabajando en mi segundo proyecto, aunque casi podría decir que es de los dos, yo sola estaría perdida, y la verdad, suena tan bien decir que he repetido que lo voy a seguir haciendo. Este proyecto es totalmente diferente, estamos trabajando en la construcción de un libro a partir de una escaleta de novela. Todo empezó con una idea, había escrito unas cuantas páginas y no sabía cómo seguir ni por dónde, andaba bastante perdida. Ahora todo se va encajando, cada idea, cada concepto, cada situación. La diferencia para mí es todo, la diferencia son todas esas cosas que no sabía que sabía. Hay tantas y tanto por aprender que estoy convencida de que sin este trabajo en común seguiría sin saberlas. Seguimos avanzando y cuando terminemos, tengo en mente unos cuantos proyectos más».