Siento debilidad por las historias bien contadas. Estoy convencido de que una buena idea, contada de una forma interesante, es algo irresistible para todo lector.

Me apasiona el trabajo de ayudar a otros autores a encontrar la mejor versión de sus novelas. Mi objetivo es que sus lectores no puedan cerrar el libro fácilmente, que siempre quieran leer una página más, una página más, una página más…

Cuando detecto una escena que no está bien montada o que no está bien contada, automáticamente inicio la búsqueda de una solución.

Detectar un error me permite anticipar más fácilmente una solución para el autor. La experiencia que me dan los cientos de novelas que he corregido, los cursos de narrativa que he impartido y los libros que he escrito sobre técnicas narrativas, me permiten encontrar fácilmente aquellos puntos débiles, aquellas grietas por las que pueden perderse los lectores.

Cuando me hago cargo de la revisión de una novela, me implico totalmente en el proyecto, hasta sentirlo como un poco propio. Trabajo conjuntamente con el autor y eso nos permite alcanzar mejores resultados.