La cocina de la narrativa

Cómo escribir una novela: empieza por el final, acaba por el principio

Cada día son más las personas que se preguntan cómo escribir una novela. Después de esa pregunta, la siguiente más habitual es ¿por dónde empiezo? La respuesta es muy clara: hay que empezar por el final, naturalmente.

Cómo escribir una novela: empieza por el final, acaba por el principioPuede parecer un contrasentido, pero, en realidad, es algo que la mayoría de los escritores terminan haciendo. Comparemos la escritura de una novela con un viaje. Generalmente, no salimos de viaje sin antes conocer el destino. Claro, que también hay viajes a la aventura. Algunos terminan bien, incluso son emocionantes, sobre todo, para quienes luego escuchan la narración del viaje. Pero todo cuanto rodea a estos viajes a la aventura escapa al control del viajero, en este ejemplo, el escritor.

Por lo tanto, si queremos tener un mínimo control de nuestra novela, lo más recomendable es que controlemos sus extremos. Y el primer extremo que debemos controlar es el final de la historia que vamos a narrar: el destino de nuestro viaje. Pues solo así sabremos cómo alimentar su grandeza con cada paso que demos en su desarrollo. Al conocer el final, cada escena en la que pensemos estará pensando a su vez, en ese final.

Cómo escribir una novela. ¿Por dónde empezar? La respuesta es clara: por el final, naturalmente. Clic para tuitear

El riesgo de iniciar este viaje sin conocer el destino es que puede que no lleguemos adonde nos habíamos imaginado. Es cierto que pierde algo de emoción para el escritor el hecho de conocer el final del relato, pero un escritor siempre será su primer lector. Entonces, ¿qué más da conocerlo un poco antes o un poco después? Que no sea por eso y que no sea tampoco por pereza o por exceso de confianza. Determina el final de tu historia y luego lánzate a escribirla.

Conocer el final de la novela nos permite ver con claridad qué inicios pueden funcionar mejor. Clic para tuitear

El otro extremo que debemos controlar es, obviamente, el inicio de nuestro relato. Esta es una tarea mucho más fácil ahora que ya conocemos el final. Pero el final no es lo único que tenemos que conocer para conseguir un inicio redondo. Si queremos un inicio que enganche a los lectores, debemos trabajar un poco sobre el desarrollo de la historia. Cuando conocemos el final, el desarrollo de la historia es mucho más fácil. Y cuando tenemos ya algunas ideas sobre el desarrollo de la historia, determinar el inicio es pan comido.

Con el final claro y con algunas ideas sobre el desarrollo, el inicio se presenta casi sin que pensemos en él. El inicio es fruto de la lógica interna de la novela. En este punto es frecuente pensar: no podía ser de otro modo. Tener visibilidad sobre el final de la novela nos hace ver con mayor claridad qué inicios pueden funcionar mejor.

Así pues, si te preguntabas cómo escribir una novela, aquí tienes los primeros apuntes: céntrate en fijar el final de tu novela y deja el inicio para el final.

Si quieres que te ayude con la planificación de tu novela, contáctame utilizando el formulario de contacto.

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